Diary Entry forIn the Darkness of Time
Spanish: De momento solo puedo decir wow. Este corto es un ensayo visual hermosísimo sobre cómo todo acaba. Es una oda a la destrucción misma, al fin, a ese punto en el que todo lo que conocemos, simplemente se apaga. Pero me gusta pensar que es también un recordatorio de que, en ese apagarse, hay una posibilidad de renacer. Godard construye un collage de imágenes que no cuenta una historia lineal, sino un torrente de pensamientos sobre el tiempo, la memoria, la identidad y la propia naturaleza del existir. Es como abrir una caja de Pandora y mirar los últimos momentos del mundo: la juventud, la fama, el pensamiento, el amor, el silencio, el miedo a la eternidad, e incluso el propio cine. Toda esa historia está ahí, fragmentada, frágil, deformándose frente a nuestros ojos como una memoria borrosa. Algunas imágenes son tan potentes que casi me sacaron lágrimas; se sienten como los restos de una civilización rota, apagada, destruida por los mismos seres que la conforman, se sienten grotescas, misteriosas, bellamente poéticas; cargan el peso de un mundo que alguna vez fue pleno y ahora solo sobrevive en la ruina y la desolación de una memoria fracturada. Cuando miro al cielo, a través de las estrellas, solo veo lo que ha desaparecido Y es cierto: lo que vemos quizá ya no exista, porque la luz siempre llega tarde a nuestra retina. Lo irónico es que esa línea funciona tanto como metáfora filosófica como verdad científica. Esa distancia temporal nos dice lo frágil que es nuestra percepción del tiempo: las estrellas se apagan; la juventud se desvanece; el cuerpo crece, se arruga, se enferma, se quiebra; y llega el punto en el que la inocencia también se rompe: esa burbuja que nos protegía explota, salimos al mundo real y quedamos expuestos ante un proceso artístico donde adquirimos color y forma. Godard parece decirnos que la vida es un proceso continuo de transformación: existir implica desaparecer y progresar implica sufrir. Y esa idea se conecta con otra reflexión del corto: Pienso y luego existo. El “yo” de “yo soy” no es el “yo” de “yo pienso.” La sensación de existir no es todavía un “yo”. Esa sensación irreflexiva de que ha nacido en mí pero sin yo. Incorporando esta famosa frase de Sócrates y de Sartré, Godard quizá quiere decirnos que no basta con existir para ser, ni basta con pensar para comprenderse. Hay un momento previo, casi primitivo, donde simplemente somos sin ser alguien; una existencia todavía sin identidad, sin nombre, sin narración, sin biografía. El yo de “yo soy” es apenas una vida en bruto, mientras que el yo de “yo pienso” es el que ya empezó a experimentar para reconocerse. Entre esos dos puntos —entre el nacer y el narrarse— surge la fragilidad del yo frente al tiempo: la memoria se rompe, la identidad se deshace, la conciencia aparece y desaparece como la luz misma. Entre el nacer y el narrarse es donde se forma y también donde se disuelve nuestra identidad, como parte del mismo ciclo de transformación del que hablo. Y aun así, en medio de este flujo de destrucción, surge la idea que más resuena en mí: todo acaba para renacer. Es una ley de la vida misma. La energía no se crea ni se destruye: solo se transforma. Todo lo que vive muere, y todo lo que muere cambia, y en ese cambio se gesta la verdadera evolución. Esa oscuridad, que incluso simboliza la muerte, puede verse como un retorno a la esencia, al espíritu y a la materia inerte, a esas formas primarias de la naturaleza que nos recuerdan que somos parte de un ciclo biológico e infinito de energía. Por eso “dans le noir du temps” es más que un simple corto: es un ejercicio poético sobre la naturaleza del ser, del tiempo y del fin. Sobre cómo, en la “noche de los tiempos”, todo se apaga, pero también encuentra una forma distinta de existir. Es extraordinario como en apenas diez minutos parece condensar la esencia misma del cine como arte. Y quiero citar lo que leí recientemente en una https://boxd.it/bZvr5hreseña de Tiago (https://boxd.it/bZvr5h): El cine es tiempo, el cine es vida, el cine es muerte, el cine es naturaleza; el cine es poesía, el cine es música, el cine soy yo, el cine eres tú. El cine es todo. Desde luego, quiero agradecer a @antxl (https://boxd.it/bnWcKr), ya que si no hubiese sido por su existencia jamás me habría visto esto. Su reseña fue tan épica que indudablemente tenía que ver esto, porque tremenda reflexión la que escribió. Me fascinó totalmente. Nunca falla. ;) ----------------------------------------------------------------- English: For now, all I can say is wow. This short film is a gorgeous visual essay about how everything ends. It’s an ode to destruction itself; to the end, to that moment when everything we know, the good and the bad, simply goes dark. But I like to think it’s also a reminder that in that fading-out, there’s a chance to be reborn. Godard builds a collage of images that doesn’t tell a linear story, but rather a stream of thoughts about time, memory, identity, and the very nature of existence. It feels like opening Pandora’s box and witnessing the world’s final moments: youth, fame, thought, love, silence, the fear of eternity, and even cinema itself. All of history is there, fragmented, fragile, deforming before our eyes like a blurred memory. Some images are so powerful they nearly brought me to tears; they feel like the remnants of a broken civilization—dimmed, extinguished, destroyed by the very beings who built it. They feel grotesque, mysterious, beautifully poetic; they carry the weight of a world that was once whole and now only survives in the ruins and desolation of a fractured memory. "When I look at the sky, through the stars, I only see what has disappeared." And it’s true: what we see might no longer exist, because light always arrives late. The irony is that this line works both as a philosophical metaphor and as a scientific truth. That temporal distance shows how fragile our perception of time really is: stars die out; youth fades; the body grows, wrinkles, gets sick, breaks down; and there comes a point when innocence shatters too. That bubble that once protected us bursts, we step into the real world, and we’re exposed—shaped and colored through an artistic process of becoming. Godard seems to be telling us that life is a constant transformation: to exist is to disappear, and to progress is to suffer. And that idea connects with another reflection in the short: "I think, therefore I exist. The ‘I’ in ‘I am’ is not the ‘I’ in ‘I think.’ Why? The feeling of existing is not yet a ‘self.’ That unreflective sensation that has been born in me, but without me.” By incorporating this famous line by Socrates and Sartré, Godard might be saying that simply existing isn’t enough to be, and thinking isn’t enough to understand oneself. There is a moment before all that, almost primitive, where we simply are without being someone—an existence without identity, without name, without narrative, without biography. The “I” of I am is raw, unshaped life, while the “I” of I think is the one that has begun to narrate itself. Between those two points—between being born and being narrated—lies the fragility of the self in front of time: memory breaks, identity dissolves, consciousness flickers like a signal delayed before reaching the eye. It’s between birth and narrative where the self forms and also where it disintegrates, as part of the same cycle of transformation. And still, in the middle of this flow of destruction, the idea that resonates with me the most emerges: everything ends in order to be reborn. It’s a law of life itself. Energy is never created or destroyed; it only transforms. Everything that lives dies, and everything that dies changes—and in that change, true evolution begins. That darkness, which symbolizes death, can also be seen as a return to essence, to spirit, to inert matter, to the primal forms of nature that remind us we belong to an infinite biological cycle of energy. That’s why Dans le noir du temps is more than just a short film: it’s a poetic meditation on the nature of being, time, and ending. On how, in the “darkness of time,” everything goes out, yet finds another way to exist. It’s extraordinary how, in barely ten minutes, it seems to condense the very essence of cinema as an art form. And I want to quote something I recently read in https://boxd.it/bZvr5hTiago’s review (https://boxd.it/bZvr5h): Cinema is time, cinema is life, cinema is death, cinema is nature; cinema is poetry, cinema is music, cinema is me, cinema is you. Cinema is everything Of course, I want to thank @antxl (https://boxd.it/bnWcKr), because if it weren’t for his existence, I never would’ve watched this. His review was so epic that I absolutely had to see it, what a stunning reflection he wrote. I loved every bit of it. Never misses.
Other Diary Entries forIn the Darkness of Time
In the Darkness of Time
1. "O cinema é fragilidade porque está ligado a um suporte material extremamente delicado e que acaba por se estragar com o uso; porque só há muito pouco tempo é que se encontra protegido pelo depósito legal e porque o direito moral dos criadores quase não é reconhecido; porque é considerado, antes de tudo, uma mercadoria, e porque o possuidor tem o direito de destruir os filmes como muito bem entender; porque está submetido aos imperativos dos coman- ditários e porque em nenhuma das outras artes as contingências materiais têm tanta influência sobre a liberdade dos criadores. O cinema é futilidade porque é a mais jovem de todas as artes, nascida de uma vulgar técnica de reprodução mecânica da realidade; porque é con- siderado pela imensa maioria do público como um simples divertimento onde se vai sem cerimónia; porque a censura, os produtores, os distribuidores e os exibidores cortam os filmes à sua vontade; porque as condições do espectáculo são tão lamentáveis que no sistema de sessões contínuas se pode ver o fim an- tes do começo, projectado numa tela que não corresponde ao formato do filme; porque em nenhuma outra arte a concordância crítica é tão difícil de atingir e porque todas as pessoas se julgam autorizadas, tratando-se de cinema, a se considerarem juízes. O cinema é facilidade porque se apresenta, a maioria das vezes, sob as aparências do melodrama, do erotismo ou da violência; porque consagra, em grande parte da sua produção, o triunfo da imbecilidade; porque é, nas mãos das potências económicas que o dominam, um instrumento de embrutecimen- to, uma fábrica de sonhos» (Ilya Ehrenburg), «rio fugaz desbobinando à farta quilómetros de ópio óptico (Audiberti)." (Marcel Martin, A Linguagem Cinematográfica) 2. Antes do colapso cultural propagado por anos de contaminação/dominação e monopólio mercadológico da Disney nas concepções do fazer cinematográfico para uma geração, Godard ensaia em Dans le noir dus temps acerca desses últimos minutos que antecedem a morte da imagem no cinema e sua essência descartável, onde seu valor é perdido a medida que nenhuma dessas expressões se revelam como artísticas, mas como métodos de comercialização; a arte perdendo sua natureza para tornar-se produtificada e sem valor - a quantidade de estímulos que se invalidam, o tempo demaisiadamente acelerado e impusivo do gesto, que despreza o processo da construção em prol do valor monetário de um filme em uma esteira de produção fordiana; as filmagens de sacos de lixo são auto-explicativas: a morte do pensamento ou o menosprezo ao ato de pensar a arte. 3. "Les dernières minutes de la mémoire. (...) Les dernières minutes de l'histoire (https://youtu.be/iUudhF99Lvg)"
In the Darkness of Time
“She’s gone forever.”
In the Darkness of Time
hell yea
In the Darkness of Time
"Penso, logo existo." "O "eu" em "eu penso" não é o mesmo "eu" em "eu sou". Por quê? A sensação de existir ainda não é um "eu". É uma sensação irrefletida que nasceu em mim, mas sem o eu. "
Sign in to track, rate and review films
Sign in to track, rate and review films
