Diary Entry forFrankenstein
“Elegir es la semilla del alma y regalo que Dios nos concedió." "Y aún con el corazón roto, seguirá viviendo" Del Toro regresa con una obra maravillosa que aborda Frankenstein no como una adaptación, sino como una reconstrucción emocional, desterrada y algo reimaginada. Guillermo transformó las páginas de la novela en un lienzo vivo y palpitante, donde cada espacio está tejido con finura y mucha textura. Cada decisión técnica —desde el diseño de sets hasta el ritmo del montaje— busca reinterpretar la historia desde la sensibilidad, desde la herida, donde lo humano duele y lo sagrado se contamina. A pesar de que la novela es su biblia, a Guillermo le interesaba más hacerla suya, cantarla en otra clave, con una emoción distinta, atendiendo lo que brota debajo, lo que se arrastra entre las sombras de la memoria, donde aún persiste la culpa, la paternidad fallida, la identidad fragmentada, el abandono y esa paradoja contradictoria donde el impulso creador roza inevitablemente su propia sombra autodestructiva. En este sentido, la película carga con el peso de un rompecabezas que Del Toro llevaba imaginando desde que tenía conciencia: cada pieza —desde los sets construidos como templos góticos surreales, las prótesis moldeadas a mano hasta rozar lo grotesco, las texturas palpables de la piel, los vestuarios, el metal y la carne ficticia descuartizada— es el resultado de un trabajo artesanal que se siente obsesivo. Es una obra ensamblada con una precisión impecable. Y aunque no todo encaje, ese amor por la idea, por humanizar a las criaturas, justamente esa imperfección, es precisamente lo que la hace tan viva con escenarios visualmente impresionantes. Todo está impregnado de una sensibilidad teatral, casi lírica, donde el gesto, la palabra y el silencio se balancean con la música para construir un tono hipnótico y algo emotivo. Crea una atmósfera de fantasía algo mágica y trágica para reflexionar sobre la condición humana. Incluso la elección de hacer diálogos más explícitos —que algunos podrían ver como poca confianza en la inteligencia del espectador por su caracter sobreexplicativo— termina siendo parte de su encanto. Y con esto, el director apuesta por una poesía declamada, por un cine que te habla desde la emoción cruda, y en ese gesto hay algo bello. Es melodrama, sí, pero un melodrama que abraza su propia intensidad. Y a mi parecer, en lugar de restarle sutileza, eso lo vuelve más humano. Y desde esta estética que mezcla lo bello con lo roto, la película nos hace preguntarnos: ¿Qué nos separa realmente de las bestias? ¿Un cuerpo distinto o las decisiones que tomamos cuando nadie nos mira? ¿El monstruo nace o se forma? ¿Es el abandono, la indiferencia y el rechazo sistemático lo que moldea y alimenta esa furia que después llamamos violencia? ¿No es, acaso, la misma sociedad la que castiga aquello que ella misma engendra, la que señala como horror lo que ayudó a deformar? ¿Y qué responsabilidad carga entonces un creador frente a lo que trae al mundo? ¿De verdad solo los monstruos juegan a ser Dios… o todos lo hacemos, aunque lo neguemos? Eso, y todas las cuestiones filosóficas que expone, es lo que más me gusta de la película, porque la puedes ver nuevamente y aún así quedarte atrapado por lo visual y, al mismo tiempo, descubrir nuevas capas, porque la respuesta de esas preguntas son infinitas. Y la criatura las encarna todas. LA CRIATURA: Por eso es el corazón de la historia: un ser humano condenado a ser un niño sin infancia, atrapado en una paternidad abusiva, con un alma pura que se va astillando con cada rechazo. Un ser que no entiende por qué el amor se le niega, ni por qué existir duele tanto desde el primer segundo. En la actuación de Jacob, la criatura es el reflejo de lo auténtico, de la inocencia y de lo sensible. Representa la alegoría de lo que somos al nacer: un lienzo blanco que se que pinta, una masa que se forma a partir de lo que observa, de lo que recibe, de lo que el mundo decide enseñarle. Crecemos entre percepciones propias y las que los demás proyectan sobre nosotros, porque el ser humano no se afirma solo: se construye en relación con el otro. Por eso, mediante ese flujo sinérgico, la criatura termina siendo la proyección pura de quienes lo rodean. Es el hijo, el amigo, la amenaza, el monstruo; un reflejo de los miedos y deseos ajenos. Su identidad se fragmenta por esa mirada externa que dicta quién debería ser. De ahí nacen sus pensamientos intrusivos, esa obsesión íntima por entender cómo lo ven, quién es, de dónde viene y por qué existe. “Una idea, un sentimiento empezó a revelarse con claridad ante mí. El cazador no odiaba al lobo. El lobo no odiaba a la oveja. Pero la violencia se sentía inevitable entre ellos. Quizá, pensé, así era el mundo. Te cazaría y te mataría solo por ser quien eres.” Entre kilos de prótesis, los ojos de la criatura cargan un sufrimiento que lo atraviesa todo: el de ser visto como una aberración por un mundo que teme lo diferente y lo castiga hasta deformarlo o aniquilarlo. Su torpeza al caminar, su fragilidad física y flexible, nos hace sentir la necesidad de abrazarlo como un recién nacido que no pidió vivir, pero tampoco puede morir. Es un corazón roto, corroído por un entorno que lo empuja inevitablemente hacia la violencia y la brutalidad. Y justamente su inmortalidad lo vuelve aún más trágico y complejo. Nosotros encontramos sentido en la vida porque sabemos que terminará. Ese límite en la vida nos ordena, nos obliga a actuar, nos da urgencia, peso, propósito para jugar y experimentar. La criatura carece de ese regalo; de ese obsequio que lo libera. Su existencia interminable es un estancamiento absoluto: un sufrimiento sin resolución, un deseo sin descanso. No puede cerrar su historia, no puede transformarse ni mucho menos empezar de nuevo, puesto que es una vida sin ciclo; un infierno. Y claro, todo esto partiendo de la idea de que la muerte es resolución —retorno a la esencia del espíritu y de la materia inerte a otros formas de materia en la naturaleza—. En este contexto, la criatura es lo contrario: una existencia atrapada, sin posibilidad de renovación. Todo se destruye para transformarse en algo más, todo muta y cambia de forma con un propósito. Todo lo que vive muere, todo lo que muere cambia, y en ese flujo se gesta la verdadera evolución. Pero él no puede entrar en ese ciclo natural de transformación. En él conviven creación y destrucción en un solo cuerpo antinatural: es vida otorgada por capricho y muerte negada por fuerza. Es esperanza y horror al mismo tiempo. Por eso su tragedia no es solo moral o física, es metafísica: vive eternamente sin poder reescribir su historia ni romper el bucle. Uno de los momentos más hermosos de la película es el encuentro con el anciano ciego, ya que él no ve la abominación: ve un alma, un ser gentil e inocente, un amigo, su querido espíritu del bosque. Y a través del lenguaje y la enseñanza, le da por primera vez un lugar en el mundo, ya que nadie llega sabiendo cómo habitarlo; aprendemos a hacerlo en compañía con el otro. Y en ese acto de amor y de caridad, vemos a la criatura convertirse en algo más que un símbolo: un ser fuerte, ágil, curioso e inteligente. Un ser abandonado que solo quería ser amado y visto por lo que era realmente. Ser tratado con dignidad como cualquier otro ser humano. VÍCTOR, EL CREADOR: La historia muestra cómo Víctor Frankenstein termina siendo lo que más temía: su propio padre. El rechazo y el desprecio que recibió en su infancia se reproduce como una maldición; aquello que lo hirió profundamente es exactamente lo que él perpetúa con su criatura. Era su proyecto más anhelado, su obra magna, y aún así lo desecha con la misma frialdad con la que alguna vez lo desecharon a él. Es ahí donde Víctor subestima su creación y se desnuda como el verdadero monstruo. Como un hombre roto por la ambición, por el duelo, por una necesidad desesperada de corregir el mundo desde su propio dolor. Un arrogante obsesionado que creyó poder jugar a ser Dios para reescribir su herida original. Él quería crear perfección, pero nunca pudo ser padre de aquello que trajo al mundo, porque no sabía lo que era el amor. En él no había espacio para un vínculo real, ya que era incapaz de amarse a sí mismo. Esa es su caída: un paraíso perdido, la misma destrucción que arrasa y devora a todo aquel que lo rodea. Y en el fondo, su rechazo a la criatura por no cumplir sus expectativas es una metáfora triste y demasiado real. Víctor encarna al padre que proyecta sus frustraciones en sus hijos. Representa esa violencia de exigir perfección, de moldear a otro a la fuerza, de convertir el amor en un contrato imposible de cumplir. Porque muchos padres, sin darse cuenta, condicionan la vida de sus hijos con expectativas irreales que terminan haciéndolos sentir insuficientes, ineptos, infelices. ¿ES REALMENTE UNA ADAPTACIÓN 100% FIEL? En este contexto, me es posible destacar que Guillermo del Toro toma algunas libertades creativas para enviar un mensaje propio, y lo hace con mucho respeto, teniendo en cuenta el espíritu de la obra original. Reescribe acciones y conductas de la criatura que, en la novela, justifican y forjan el repudio de Víctor hacia ella, precisamente para recalcar otra idea, no tan alejada, pero más radical: que el verdadero monstruo no es la criatura, sino Víctor o incluso la misma sociedad que corrompe la inocencia y la pureza de la criatura mediante el rechazo y la violencia; sin embargo, pienso que al final todos lo somos, unos más que otros. En este mundo nada es blanco o negro, es gris en toda su pureza. Esos cambios están orientados a volver la criatura más humana, más comprensible desde un campo emocional, quitándole un poco esa zona ambigua y moralmente cuestionable que tienen ambos personajes en la novela. En el libro, cuando pide una compañera, Víctor acepta inicialmente y comienza a crearla; sin embargo, se arrepiente antes de darle vida y destruye el cuerpo por miedo a engendrar una nueva raza de demonios antinaturales capaces de reproducirse y propagarse en mundo. Tras ese acto de traición, la criatura asesina a la prometida de Víctor y luego acecha a su familia uno por uno. Por esta razón, no se siente como una adaptación completamente fiel, sino más bien como una historia muy inspirada en la obra, especialmente porque incluso el final es algo diferente. En la original, Victor lo persigue por todo el Ártico hasta morir exhausto; por tanto, nunca llegan a perdonarse. La criatura, al final, lo unico que desea es morir. En cambio, aquí la historia concluye con la idea de que, si estás condenado a vivir eternamente, no queda más remedio que vivir y hacerlo bien. Y pues, es una visión más luminosa y menos trágica. ¿Mejor? No lo sé, pero personalmente siento que su visión funciona y me encanta, ya que es más esperanzadora, abordando el tema del perdón, de soltar el dolor y romper el ciclo de abuso. Esa escena es hermosa, porque independiente de los errores y actos atroces que cometieron, aceptan las consecuencias de sus acciones y se perdonan ;) También quiero comentar que el proceso de creación del cuerpo es, para mí, uno de los momentos más hipnóticos y grotescos. Es tan antinatural, desordenado, casi sacrílego y aún así cautivante. Corta, sutura, arranca, ensambla partes de diferentes cadáveres. Toda esa secuencia me parece buenísima. Para finalizar, hace unos días leía una reseña que decía algo que siento perfecto para finalizar esta. Decía algo así: Frankenstein nos recuerda que la verdadera belleza no siempre está donde el mundo nos dice que miremos. A veces habita justo en aquello que tememos, en lo que preferimos no ver. Porque los verdaderos monstruos no son quienes nacen diferentes, sino quienes destruyen todo aquello que los obliga a enfrentarse a sí mismos. PD: Sé que me faltaron más cosas, pero las destacaré en una segunda parte. Gracias por leer, si llegaron hasta acá, de verdad que lo aprecio demasiado, no saben lo tanto que me costó escribir esta reseña :)🙏 Si desean, lean estas otras reseñas que fueron muy WAAAA para mi: Reseña 1 (https://boxd.it/bFi5yZ) Reseña 2 (https://boxd.it/bFBeQL) (mi favorita hasta ahora por lo slap on your face que se siente) Reseña de Mariobl: (https://boxd.it/bxCEiZ)Tremenda reseña se lanzó. Reseña 4 (https://boxd.it/bDM0ub): Amin se la rifó con esta también.
Other Diary Entries forFrankenstein
Frankenstein
“Every masterpiece is a sin, and Frankenstein just made the prettiest one.” The visuals in this film are jaw droppingly gorgeous, every frame looks like it was painted by hand. The craftsmanship is unreal, everything clicks perfectly. The emotional tension between Victor and his creation really lands too; it’s heavy, tender, and strange in the best way. The middle does slow down a bit, felt like it lingered too long, but honestly I didn’t care. It’s too beautiful to look away. The sets, the costumes, the atmosphere, pure eye candy. Oscar Isaac delivers one of his most layered performances, brilliant, unstable, and full of ego that’s constantly on the edge of breaking. And Jacob Elordi...God, he’s incredible. His Monster isn’t just a body stitched together; he’s a soul trying to understand why he exists at all. It’s a performance that burns slow and deep. The direction has this mad precision to it, and Mia Goth, she’s just magnetic here. I’d kill to experience this on a massive screen.
Frankenstein
os olhos OS OLHOS
Frankenstein
“i will make you bleed. i will make you humble. you may be my creator but from this day forward, i will be your master” of course a man (fathers) despises despises what he had created. i honestly have nothing else to say other than that this is a cinematic masterpiece that deserves to be seen on a big screen. cinematography is so so so beautiful i could only imagine how good it looks in the cinema, the way guillermo intended it to be. incredible incredible performance to all the actors as well. overall this has been an incredible experience and i am EXTREMELY jealous to everyone who will see this on a big screen. also victor should've suffered more but that just might be me. GUILLERMO DEL TORO I LOVE YOU AND YOUR VISION YOURE QUITE LITERALLY PAPAS ORCHARD TO ME!
Frankenstein
intrigante, estonteante, envolvente, revoltante, emocionante. resumi em 5 adjetivos o filme que eu não conseguia despregar os olhos da tv de tão lindo que era, gui del toro está de parabéns! espero que o filme do drácula que vai sair seja tão bom quanto esse e nosferatu pra consolidar a trindade gótica
Sign in to track, rate and review films
Sign in to track, rate and review films
