Diary Entry forPixote
¿Por qué tanta destrucción? ¿No se supone que esta es su casa? ¿Un hogar que todos deberíamos cuidar? Irónico, porque el "hogar" al que hacen referencia no es más que un reformatorio donde son víctimas de abuso, discriminación y explotación criminal por su condición de menores; donde se cometen, de forma sistemática, actos que violentan su integridad física y mental. Niños parcialmente abandonados, confinados en un reformatorio corrupto que, lejos de ofrecer condiciones para su transformación y reintegración como "ciudadanos útiles", los deshumaniza, los explota y los masacra (literalmente). Pixote es un retrato crudo, triste y neorrealista de la miserable cotidianidad mundana de alrededor de 3 millones de niños brasileños que crecen en condiciones de precariedad: sin hogar, sin familia, sin un entorno que les ofrezca el amor y afecto que merecen. Naufragando a la deriva de un océano interminable, abandonados por el Estado, viven al margen de la supervivencia y la delincuencia. Muchas veces, la necesidad de mantener obliga a los padres a dejar solos a sus hijos. Sin cuidado alguno quedan expuestos a un entorno donde adultos se aprovechan de su condición vulnerable y los inducen a delinquir, conscientes de que para con ellos la ley es más dócil y que las consecuencias de sus actos serán "mínimas". Nos dicen que los niños son el futuro, pero a muchos ni siquiera se les permite tener un presente. Basada en la novela de José Louzeiro “Infancia de los muertos”, la película, con una dirección excelente y un montaje sólido, nos sumerge en la vida de estos jóvenes de entre 10 y 17 años como si de un documental se tratase. Desmonta esa idea de consecuencias mínimas al exponer el caos de un ambiente hostil, sucio y desgastado, regido por la ley del más débil, dejando claro el mundo en el que viven y por qué terminan como terminan. Aunque lo que hace especial a la película es que no se limita a retratar únicamente la violencia y la miseria de sus personajes, sino que también hace énfasis en el desarrollo de cada uno y su búsqueda personal de libertad en un mundo sórdido y desesperanzador, donde la infancia se vulnera, se explota y se denigra. Todos derrochan un encanto particular, pero ninguno resulta cómodo de amar. En este contexto, se nos presenta a Pixote, un niño de apenas 10 años, más espectador que protagonista, cargando con una dureza que no le corresponde y aprendiendo a sobrevivir en un mundo que lo arrastra antes de entenderlo [Inserto la escena del trozo de carne en el balde]. Dito, con su afro bien ochentero, impulsivo, entregado al vértigo del momento, como si no hubiera otra forma de existir. Lilica, moviéndose entre identidades y afectos, busca un lugar donde existir sin ser rechazada, mientras encarna una sensibilidad y una necesidad de cuidado que el entorno constantemente reprime. Y Sueli, quizás el personaje más interesante: una mujer emocionalmente fracturada que vende su cuerpo y carga con una soledad abismal que la convierte tanto en refugio efímero e inestable como en reflejo del mismo abandono que consume a los niños. Me duele y me llena de una amargura inefable ser consciente de cómo estos personajes pueden entregarse lo que necesitan, pero están tan cegados por sus propias heridas que son incapaces de ver que pueden ser la felicidad del uno y el otro. Y evitarse tanto sufrimiento, encontrándose en el otro como madre e hijo. Más todavía me destroza saber el trágico destino del mismísimo actor que encarnó al personaje, Pixote. Niños reales interpretándose a sí mismos. Una barbaridad. “Tienes que sacarme de aquí.” “Paciencia, Pixote. Solo un poco más.” “Es mucho peor afuera que aquí.” “Como no me ayudarás, solo buscaré a mi mamá.” “Si la encuentras antes que yo, déjamelo saber, ¿vale?” “Todos son sordos, mudos y ciegos.” “Qué horror.” “Están tratando de cubrirse las espaldas… porque todos se sienten culpables.” Sin duda, Pixote es un estudio admirable que no se autocensura al retratar la delincuencia juvenil y el desamparo social. Una verdadera barbaridad neorrealista ambientada en una década trágica para Brasil. Y que, lamentablemente, puede que siga ocurriendo, no solo en Brasil, sino en cualquier parte de América Latina. Agradezco a mi querido amigo @Lolo (https://boxd.it/dOYChX) por ver esto conmigo en el sótano cinéfilo (https://discord.gg/gspVKn6N). Esta era una película que moría por ver. Y me encantó compartirla contigo y discutirla. Después de City of God (2002) quedé con ganas de ver más cine brasileño. Y aunque son totalmente opuestas en estilo narrativo, ritmo e historia, son pelis que retratan de forma sorprendente la realidad de muchos niños y jóvenes. Muchas gracias, además, por el apoyo abismal y el cariño desbordante que han tenido con mi reseña de Stalker, de verdad que me pongo a llorar de alegría de que les haya encantado. No existen palabras para expresar lo supremamente agradecido que estoy con todos ustedes. Más tarde, me dedico a responder cada uno de sus hermosísimos mensajes. 😁🫶 Atentamente, Eiblin. great films, underseen, but worth it. (https://boxd.it/SLdbW)
Other Diary Entries forPixote
Pixote
nem sei avaliar isso. só consigo pensar no tanto de criança que foi exposta de formas horríveis nesse filme
Sign in to track, rate and review films
Sign in to track, rate and review films
