Diary
May 2026

The Devil Wears Prada 2
muy graciosa

The Devil Wears Prada 2
graciosisima
April 2026

What's Up, Doc?
Como una gran fan de su musica y de The mirror has two faces, decidí darle una oportunidad a Streisand y que mejor para empezar que una comedia romántica!! (que me hago hablando así) Desde que aparece Barbra Streisand en pantalla, todo se desordena. Su Judy es puro magnetismo: Inteligente, traviesa y encantadoramente prudente. Ella no persigue al amor: lo provoca, lo construye y lo empuja hasta que sucede. Hay algo hipnótico en verla tomar el control de cada escena con una mezcla de inocencia fingida y seguridad total. Judy no pide permiso para existir; ocupa el espacio, lo dobla a su favor y sonríe mientas el mundo al rededor se desarma. Y como su opuesto aparece Howard (Ryan O'Neal), Un hombre tan correcto, tan estructurado y tan adorablemente perdido. Un personaje que vive dentro de las normas, dentro de la lógica, dentro del orden. Y entonces aparece ella y el orden se vuelve una broma. La gracia de la pelicula no es solo que el caiga en el caos, sino que lentamente empiece a disfrutarlo. La historia de las valijas intercambiadas es una casi excusa perfecta para que todo se descontrole. Joyas robadas, documentos, piedras raras y ropa interior secreta de los Estados Unidos!!! Todo se mezcla, todo se confunde. Pero lo verdaderamente importante es como el filme construye ese enredo en una danza coreografiada con absoluta precisión. Cada pueta que se abre en el momento justo, cada malentendido, cada mirada cómplice construyen un ritmo que hace que no te sueltes. Y esa persecución por San Francisco... es un estallido de comedia fisica, exagerada y gloriosa. Todo vuela, todo se cae y todo lo que pasa es absurdo. ES CINE EN ESTADO PURO. Sin dudas una comedia que no tiene miedo de romper cosas y hacer ruido para hacer reír.

It's a Wonderful Life

How to Steal a Million
February 2026

Vivre Sa Vie
Ver esta pelicula por primera vez se siente casi como descubrir otra manera de mirar el cine. Esta no es una pelicula que te cuente algo de forma tradicional, sino una que te hace quedarte mirando los encuadres, los silencios, el rostro de Anna Karina como si fueran pequeñas piezas independientes. Lo que más me fascina es su sencillez visual: planos fijos, espacios cotidianos, movimientos mínimos. Todo parece simple, pero cada imagen esta colocada con precisión casi fotográfica. A veces la cámara se queda quieta observando, y esa quietud hace que el tiempo pese mas, que los gestos pequeños -una mirada o un giro de cabeza- se vuelvan enormes. La pelicula tiene algo especial: da la sensación de que cada escena podría ser una fotografía colgada en una galería. No busca impresionar con grandes movimientos o espectacularidad, sino con la pureza de la composición. Y para mi, ese es su encanto: mientras mas austera parece, más te das cuenta de lo cuidadosamente pensada que está cada imagen.